“Así como el aire es la atmósfera del cuerpo,
así el tiempo es la atmósfera de la mente.
Si el tiempo en el que vivimos consiste en meses y días irregulares,
regularizados por minutos y horas mecanizadas,
en eso se convierte nuestra mente:
UNA IRREGULARIDAD MECANIZADA.
Ya que todo viene de la mente,
no es de extrañarse que la atmósfera en la que vivimos
diariamente se vea más contaminada.
Y la gran queja es: “no tengo suficiente tiempo”
Quien posee tu tiempo, posee tu mente.
Posee tu propio tiempo y conocerás a tu propia mente”.
Echate a volar, suelta amarras.
Desata todo obtuso nudo que pueda detener tu andar.
¿Viste? Brilla el Sol a sus anchas.
¿Por qué habrías de no permitirte el gozar de su esplendor?
Sal a bailar tu vida y que cada día juegue contigo tu alegría.
Llora, ríe y canta como si fuese el primer día
en que las alas del Amor te han enseñado el don de despegar.
Abro puertas a infinitas posibilidades.
Tomo las que me son asequibles, las que me corresponden y merezco.
Creo en todo, también en el odio
y así me permito sentir el Amor.
Comprendo el viaje, sintiendo, siendo parte de la totalidad.
Me sumerjo en la inmensidad contenedora,
dejándome abrazar en su gracia, en su bondad, en su abundancia.
Regenero mi divinidad
transmutando la pesada carga de otro tiempo.
Aprendo a navegar este mar
y entre paradojas es que me sumerjo
probando en ello mi capacidad de nadar y flotar con amor.
Cuando hallamos alegría en los hechos cotidianos, recibiendo cada día con genuina excitación, atraemos a otros. El don de un punto de vista positivo es un imán seguro que crea curiosidad en los demás y despierta en ellos el deseo de descubrir esta clase de felicidad.
El tambor del corazón toca una melodía que no se puede negar cuando hay también luminosidad en nuestros pasos y nuestros ojos centellean. Los Antepasados llamaron a este estado “Caminar con la Belleza“. Cuando una persona camina por la vida de esta manera tan alegre, ha encontrado la unión con el Yo y pueden compartir ese amor con otros.
El tambor de su corazón llamará a los que pueden reconocer el espíritu de la canción del corazón feliz. Cuando estamos decaídos, podemos cambiar la melodía triste de nuestro corazón tratando de encontrar cosas que admiramos y apreciamos de nuestras vidas.
Cambiando nuestros puntos de vista hacia la gratitud, no atraeremos gente negativa hacia nosotros. El tambor de nuestro corazón no puede llamar a almas tristes o miserables cuando está repleto de alabanzas.
En el jardín del Conocimiento, eres libre de escoger cualquier flor que desees, comer cualquier fruta que quieras, sentarte y descansar bajo la sombra del árbol que elijas. Se pone mejor y mejor.
No hay limite de cuán bueno pueda llegar a ser. No hay límite. Toma, toma, ¿sabes? No hay restricciones. Sólo disfrutar. Deja que tu corazón se llene de gratitud. Sin límites.
Cada paso del camino es para disfrutar.
Poderoso instante en que somos Uno con el Todo
convergiendo en la sincronía del momento.
Entre amor, alegría y sentimiento,
viendo más allá del entendimiento.
Alcanzando luz con los corazones,
brillando incesantes entre la noche,
alzando la voz en el canto desafiante
que provoca a la vida, su magia y su arte.