la luz en el abismo

Acabo de ver la luz en el abismo
En donde nada más hay que la oscuridad
La necesaria para encontrar su brillo
Su particular e inequívoco brillo

Aunque no es luz como para encandilar
Es suficiente para comenzar a dar pasos
La penumbra es mejor que el vacío negro
De no reconocer por donde se inicia el sendero.

Uno y dos pasos inseguros.
Una y dos veces que el firme suelo es respaldo a la confianza.
Hay que ejercitarse, aunque sea lento, para dar pasos que
Luego se hagan trote de cálida esperanza.

Luego será correr, pronto será vuelo.
Pero primero que nada hay que dar aquellos pasos inseguros
que placenteros serán, luego que a tientas,
nos brinden la felicidad de saber que algún día partimos.

entre mis manos

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Tengo poco entre mis manos.
Cuando intento atrapar el sol, se desvanece.
Entre mis dedos desaparece al intentarlo.
Y luego, ahí está, imperturbable.

Mi propósito

Mi propósito
Enamorar a la vida, seducirla.
Provocarla para que me baile y me enseñe a bailar como sólo ella sabe hacerlo.
Compartir su danza con todo el que pueda.
Quiero un amor intenso, como la vida misma en sus respiros.
De ahí todo participa como parte de la gran escena de festejo.
La felicidad es el ritmo, el amor el compás.
Este propósito me eleva a lo divino
y eleva a quien le quiera y se quiera corresponder de verdad.
El cuerpo y el plano material sólo son recursos para la manifestación del festejo,
La caravana de este carnaval que,
poseyendo sentido verdadero y trascendental, nunca habrá de acabar.
Es un viaje que va a destino y no naufraga ni se pierde en la tormenta.
Es cuan un velero con tripulación y norte y, por tanto,
no va a la deriva de acuerdo a los caprichos del viento.
Así el cuerpo, esta nave que nos permite viajar este mar,
con su timón, corazón-conciencia, nos permitirá navegar el caos
y hacer en él un tránsito consecuente, pleno y armónico.

ver más allá

Trepo la ilusión para ver por sobre ella un poco más allá.
Del cielo sus estrellas, ninguna sobra, ninguna falta.
Se señalan infinitas, lejanas y tan cercanas, como que las vemos.
Donde deben estar, cada cual es.

Y a la distancia…
… un cielo de posibilidades.

En el cielo no hay más estrellas ni menos de las que ahí deben estar.